La medicina interna, por su abordaje integral y transversal, se encuentra en una posición privilegiada para liderar la incorporación de los determinantes sociales de la salud (DSS) en la práctica clínica.
MétodosA partir de un estudio Delphi promovido por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y la Sociedad Portuguesa de Medicina Interna (SPMI), se exploraron las percepciones, las barreras y las estrategias para integrar los DSS en la atención hospitalaria. Participaron expertos de ambos países, y el proceso incluyó 2 rondas de consulta y una reunión de consenso, que permitió elaborar un decálogo de prioridades.
ResultadosRevelan un consenso claro sobre la relevancia de los DSS en los resultados de salud, la necesidad de formación obligatoria y transversal en todos los niveles, y la importancia de herramientas sistemáticas para su cribado. Entre las barreras se identificaron la falta de tiempo, de formación específica y de recursos humanos, así como la ausencia de integración de los DSS en la historia clínica electrónica. Además, se priorizó el fortalecimiento del trabajo interdisciplinar, la coordinación con servicios sociales, y la necesidad de adaptar los modelos asistenciales. También se señalaron como determinantes emergentes el envejecimiento, la salud mental, el cambio climático y la transformación digital, incluyendo la inteligencia artificial.
ConclusionesEste decálogo proporciona una hoja de ruta práctica y priorizada para transformar la atención en medicina interna hacia un modelo más equitativo, integral y sensible a los DSS, articulando la formación, la organización asistencial, los recursos tecnológicos y la colaboración como pilares fundamentales.
Internal medicine, owing to its comprehensive and cross-sectional approach, is uniquely positioned to lead the integration of social determinants of health (SDOH) into clinical practice.
MethodsBased on the Delphi methodology promoted by the Spanish Society of Internal Medicine (SEMI) and the Portuguese Society of Internal Medicine (SPMI), this study explored perceptions, barriers, and strategies for integrating SDOH into hospital care. Experts from both countries participated in a two-round consultation process, followed by a consensus meeting, which resulted in a prioritized roadmap of action.
ResultsOur findings show strong agreement on the relevance of SDOH for health outcomes, the need for mandatory and transversal training at all educational levels, and the importance of validated tools for systematic screening. Key barriers include lack of time, insufficient specific training, limited human resources, and the absence of structured SDOH data in electronic health records. Additionally, the results emphasize the importance of interdisciplinary teams, coordination with social services, and adapting care pathways to patients’ social contexts. Emerging determinants include population aging, mental health, climate change, and digital transformation, including artificial intelligence.
ConclusionsThis decalogue provides a practical and prioritized roadmap to transform Internal Medicine care towards a more equitable, comprehensive, and SDOH-sensitive model, with training, service organization, technological resources, and collaboration as fundamental pillars.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los determinantes sociales de la salud (DSS) como «las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen». En este contexto, el concepto de «desigualdades en salud» se refiere al impacto de factores tales como el nivel de ingresos, la educación, la profesión, el grupo racial o étnico, el medio urbano o rural y las condiciones sociales del lugar de residencia o trabajo en la distribución de la salud y la enfermedad dentro de la población1,2.
En el ámbito de la medicina interna, el envejecimiento de la población y el aumento de la supervivencia han dado lugar a un incremento de la cronicidad, la multimorbilidad y la complejidad clínica3,4. Este escenario plantea retos adicionales, como la falta de apoyo social, la soledad no deseada, el deterioro cognitivo, la discapacidad y la dependencia. En un estudio nacional, multicéntrico y transversal de vigilancia (prevalencia puntual) en el que se evaluó el impacto de los problemas sociales en los ingresos hospitalarios se identificaron 2.342 ingresos inadecuados, definidos como los relacionados principalmente con procesos no clínicos o sociales, en hospitales portugueses, lo que representa el 11,7% del total de pacientes ingresados. La prevalencia de ingresos relacionados con causas sociales fue del 12,8% en los pacientes adultos y del 14,5% en los servicios de medicina interna. El 74% de dichos pacientes eran mayores de 50 años y la mitad ingresaron en servicios de hospitalización general5. En este contexto, los internistas adoptan un abordaje integral del paciente, de modo que no solo se centran en la enfermedad, sino también en la persona en su conjunto. Esta atención integral pone de relieve cómo los determinantes sociales, que influyen en los procesos individuales, se manifiestan de forma más intensa y compleja en los pacientes con múltiples enfermedades, lo que complica aún más el manejo clínico6.
En los últimos años, varios estudios han puesto de manifiesto la limitada incorporación sistemática de los DSS a la medicina hospitalaria, especialmente en servicios como los de medicina interna y urgencias7. Aunque se dispone de diversas herramientas de cribado, los datos relativos a su aplicación eficaz son limitados. Las iniciativas acometidas por hospitales estadounidenses, si bien han contribuido a mejorar la atención integral individual, han deparado un avance mínimo de la equidad en materia de salud debido a deficiencias en la integración de los datos, la asignación de los recursos y las estrategias estructurales8. Además, su eficacia depende de la presencia de flujos de trabajo bien estructurados, de una adecuada integración institucional y de un apoyo político sostenido, factores que a menudo se encuentran limitados o resultan insuficientes9.
En este contexto, el objetivo del presente estudio consiste en presentar un consenso entre los profesionales especializados en medicina interna, obtenido mediante una metodología Delphi estructurada, sobre las percepciones, el impacto, las barreras y los enfoques estratégicos relacionados con la identificación e incorporación de los DSS a la práctica clínica. Los resultados obtenidos se analizarán de forma crítica y se sintetizarán en un decálogo de acciones y recomendaciones prioritarias encaminadas a reforzar un modelo de atención más integral, equitativo y centrado en la persona capaz de abordar los retos emergentes y de adaptarse a las necesidades reales observadas por los médicos en entornos hospitalarios habituales.
MetodologíaSe llevó a cabo un estudio de consenso estructurado utilizando el método Delphi para examinar las percepciones, impacto percibido, barreras y estrategias de los médicos para incorporar los DSS a la práctica de la medicina interna. El proceso constó de 2 rondas de consulta en línea, seguidas de una reunión final de consenso presencial de los expertos participantes para decidir sobre los puntos no resueltos y ratificar las recomendaciones.
En el proceso participaron representantes de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y la Sociedad Portuguesa de Medicina Interna (SPMI), incluidos presidentes, vicepresidentes y otros líderes estratégicos de ambas organizaciones. El grupo de expertos estuvo formado por 11 participantes, 9 varones y 2 mujeres, 5 de España y 6 de Portugal, con edades comprendidas entre los 40 y 70 años. Estos expertos ofrecieron un profundo conocimiento de la especialidad y una perspectiva integral de los retos actuales y futuros a los que se enfrenta la medicina interna. Sus perfiles profesionales se distinguen por una amplia experiencia clínica en la atención de los pacientes con multimorbilidad y alta complejidad social, una sólida trayectoria investigadora en áreas como los DSS, las enfermedades crónicas y la salud pública, así como por roles activos en la gestión clínica y coordinación de servicios, unidades y programas educativos relacionados con la especialidad.
Dichos profesionales fueron seleccionados de diversas regiones y comunidades autónomas de España y Portugal para garantizar una perspectiva amplia y contextualmente rica, así como diversidad en cuanto a género, años de experiencia profesional y entornos hospitalarios (hospitales especializados, regionales, universitarios o de alta resolución). Antes de participar, todos los expertos recibieron información detallada sobre los objetivos del estudio, la metodología Delphi, los requisitos de participación y la confidencialidad de sus respuestas. Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes para la inclusión de sus aportaciones al documento de consenso final.
Primera ronda de consultaEn la primera ronda de consulta se distribuyó un cuestionario estructurado organizado en 6 apartados temáticos (tabla complementaria 1):
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Apartado 0: Identificación de determinantes sociales emergentes.
- •
Apartado 1: Relevancia y percepciones generales.
- •
Apartado 2: Prácticas actuales y viabilidad.
- •
Apartado 3: Barreras percibidas.
- •
Apartado 4: Estrategias y propuestas.
- •
Apartado 5: Evaluación de estrategias específicas.
Cada ítem se valoró mediante una escala de Likert de 5 puntos (1=totalmente en desacuerdo; 5=totalmente de acuerdo) y se animó a los participantes a facilitar comentarios cualitativos para enriquecer la interpretación de los resultados. Los datos recogidos incluyeron información sobre los DSS prioritarios, la percepción de la responsabilidad profesional, las necesidades de formación, las barreras organizativas y las estrategias que se consideraban más pertinentes o viables.
Segunda ronda de consultaTras el análisis de la primera ronda de consulta, se elaboró un cuestionario Delphi para la segunda ronda (tabla complementaria 2), en la que se entregó a los participantes un resumen de los resultados previos para su reevaluación. El objetivo de esta ronda era investigar las siguientes áreas con mayor profundidad:
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Apartado 0: Priorización de los DSS emergentes.
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Apartado 1: Liderazgo y responsabilidad.
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Apartado 2: Formación.
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Apartado 3: Tiempo y herramientas disponibles.
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Apartado 4: Toma de decisiones.
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Apartado 5: Coordinación y trabajo en red.
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Apartado 6: Visión estratégica.
Posteriormente, se celebró una reunión de consenso presencial con los expertos participantes para analizar los resultados de ambas rondas de consulta, resolver puntos de desacuerdo y alcanzar un conjunto consolidado de conclusiones finales. Durante esta sesión se validaron formalmente los resultados y se elaboró un marco estructurado de 10 puntos con prioridades y líneas de acción estratégicas para incorporar los DSS a la medicina interna. Este marco constituye el principal resultado del proceso de consenso y sirve como referencia fundamental para avanzar en un modelo de atención más sensible desde el punto de vista social en la especialidad.
Análisis de los datosSe llevó a cabo un análisis descriptivo de las respuestas cuantitativas mediante frecuencias y medidas de tendencia central. Además, se realizó un análisis temático de los comentarios cualitativos para identificar las categorías emergentes y enriquecer la interpretación de los resultados. Se utilizó la mediana como medida de tendencia central dada su solidez frente a valores atípicos y su idoneidad para los datos ordinales derivados de las respuestas en la escala de Likert. El grado de acuerdo o desacuerdo entre los expertos en cada ítem se evaluó mediante la amplitud intercuartílica (AIC), siguiendo la metodología Delphi estándar, para determinar si se alcanzó el consenso o hubo necesidad de rondas adicionales.
ResultadosPrincipales resultados por apartado: primera ronda de consultaApartado 1: Relevancia y percepción- •
Impacto de los DSS en la salud (5)
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Responsabilidad de los internistas (4)
- •
Formación obligatoria en los DSS en los programas de residencia (5)
Interpretación: Se reconoce ampliamente la importancia crítica de los DSS y la necesidad de formación formal, aunque el grado de responsabilidad individual queda matizado por las limitaciones sistémicas.
Apartado 2: Práctica actual y viabilidad- •
Tiempo disponible para investigar los DSS (2)
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Herramientas sistemáticas de cribado (1)
- •
Incorporación de los factores sociales a la toma de decisiones clínicas (2)
- •
Disponibilidad de personal de apoyo (3)
Interpretación: Existe una brecha significativa entre el reconocimiento teórico de los DSS y su integración práctica, debido principalmente a las limitaciones de tiempo, recursos y estructuras organizativas.
Apartado 3: Barreras percibidas- •
Falta de tiempo (4)
- •
Falta de formación (4)
- •
Ausencia de campos de los DSS en la historia clínica electrónica (4)
- •
Desconexión de los recursos comunitarios (4)
Interpretación: Estas 4 barreras prioritarias fueron identificadas como las principales. Son predominantemente estructurales y organizativas, más que individuales, lo que indica la necesidad de introducir cambios sistémicos para abordar eficazmente los retos identificados.
Apartado 4: Estrategias y propuestas- •
Herramientas electrónicas de cribado (5)
- •
Protocolos clínicos adaptados a los DSS (5)
- •
Colaboraciones con recursos comunitarios (4)
Interpretación: Existe un amplio consenso sobre la necesidad de integrar los DSS en protocolos clínicos y sistemas electrónicos, al tiempo que se considera importante establecer alianzas comunitarias, algo que requiere una planificación estratégica.
Apartado 5: Evaluación de estrategias específicas- •
Formación sobre los DSS como prioridad (4)
- •
Cribado sistemático durante la hospitalización (5)
- •
Integración de los DSS en la historia clínica electrónica (4)
- •
Mayor disponibilidad de trabajadores sociales y gestores de casos (5)
- •
Colaboraciones con recursos comunitarios (5)
Interpretación: Los participantes coincidieron en que la incorporación efectiva de los DSS a la práctica clínica requiere una estrategia multidimensional que combine formación, herramientas electrónicas, recursos humanos y redes comunitarias sólidas.
Principales resultados por apartado: segunda ronda de consultaApartado 1: Liderazgo y responsabilidad- •
Los internistas deben liderar las iniciativas relacionadas con los DSS dentro de los hospitales (5)
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El impacto de los DSS debería incluirse entre los indicadores de calidad en el ámbito de la medicina interna (5)
Interpretación: Existe un firme consenso en que los internistas deben asumir un papel de liderazgo activo y en que la incorporación de los DSS a los indicadores de calidad resulta esencial para institucionalizar su trascendencia clínica.
Apartado 2: Formación- •
La formación en los DSS debería ser obligatoria en el currículo de residencia en medicina interna (5)
- •
También debería incluirse contenido relacionado con los DSS en la formación médica universitaria (5)
- •
La formación estructurada sobre los DSS mejora los resultados clínicos (5)
Interpretación: Hubo acuerdo unánime en que los DSS deberían integrarse en toda la formación médica y que la enseñanza estructurada tiene un impacto positivo en los resultados clínicos.
Apartado 3: Tiempo y herramientas- •
Necesidad de instrumentos validados y sistemáticos para el cribado de los DSS (5)
- •
Sección estructurada para los DSS en la historia clínica electrónica (5)
Interpretación: Hubo un gran consenso en que la normalización del cribado de los DSS y su integración en la historia clínica electrónica son pasos esenciales para mejorar la detección y el tratamiento.
Apartado 4: Toma de decisiones- •
El contexto social debería influir en la planificación del alta (5)
- •
Los DSS afectan significativamente al cumplimiento terapéutico (5)
- •
La integración de los DSS en las decisiones clínicas podría reducir los reingresos evitables (5)
Interpretación: Se alcanzó un consenso claro en cuanto a que resulta necesario incorporar los DSS a la toma de decisiones clínicas para prestar una asistencia personalizada y evitar resultados adversos, como reingresos.
Apartado 5: Coordinación y trabajo en red- •
Se necesitan canales de coordinación estables con los servicios sociales (5)
- •
En los equipos de medicina interna deben incluirse profesionales no médicos (p. ej., trabajadores sociales y gestores de casos) (5)
Interpretación: Existe un consenso firme en cuanto a que la coordinación y la colaboración intersectorial son componentes esenciales para abordar eficazmente los DSS en la práctica clínica.
Apartado 6: Visión estratégica- •
Los DSS deben incorporarse transversalmente a la estrategia del hospital (5)
- •
La SEMI y la SPMI deberían liderar una estrategia ibérica conjunta para la integración de los DSS (5)
- •
Se necesita una transformación organizativa para incorporar la perspectiva social a la asistencia habitual (5)
Interpretación: Hubo un consenso pleno en cuanto a que la integración de los DSS requiere una transformación institucional, liderada por sociedades científicas e integrada en marcos organizativos.
Determinantes sociales de la salud emergentes en la medicina internaEn la primera ronda de consulta se invitó a los participantes a responder una pregunta abierta dirigida a identificar los DSS que se consideraba que tenían el mayor impacto en los resultados de los pacientes dentro del ámbito de la medicina interna. En la siguiente ronda de consulta se clasificaron dichos determinantes en orden de prioridad, en función de su trascendencia clínica. El análisis reveló un conjunto de DSS emergentes que merecen consideración en la evaluación integral de los pacientes médicamente complejos. Entre ellas destaca el envejecimiento progresivo de la población, que se asocia intrínsecamente a una mayor carga de enfermedades crónicas y, con frecuencia, a situaciones tales como el aislamiento social no deseado y a una prevalencia cada vez mayor de trastornos de salud mental. Aunque el envejecimiento y la salud mental constituyen determinantes estructurales, se identificaron como emergentes debido a su creciente trascendencia clínica y social.
En segundo lugar, el cambio climático se ha convertido en un importante DSS, relacionado principalmente con la exacerbación de enfermedades crónicas preexistentes. Un tercer factor relevante es la integración de las nuevas tecnologías, como la telepresencia y la telemedicina, que están reconfigurando notablemente la prestación de atención sanitaria, sobre todo en entornos clínicos complejos o áreas con acceso limitado a la asistencia. Por último, el rápido avance de la inteligencia artificial ha introducido una dimensión transformadora en la atención sanitaria, con posibles implicaciones tanto para los procesos diagnósticos como para la toma de decisiones clínicas.
DiscusiónLos resultados de este estudio reflejan un amplio consenso entre los profesionales de medicina interna sobre la necesidad urgente de incorporar los DSS a la práctica clínica. Dado el enfoque integral de la atención al paciente y su rol coordinador dentro del sistema sanitario, la medicina interna se encuentra posicionada como una especialidad clave para liderar esta transformación hacia un modelo asistencial más equitativo, integrado y centrado en la persona. En este contexto, resulta esencial aplicar políticas que prioricen la prevención, promuevan estilos de vida saludables y garanticen el acceso universal y gratuito a unos servicios sanitarios de alta calidad. También es crucial una integración efectiva de los servicios sanitarios y sociales, junto con estrategias de planificación urbanística que promueven el bienestar, la justicia ambiental y la protección de las poblaciones vulnerables. El uso ético y equitativo de las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, combinado con la alfabetización digital y medioambiental, podría servir como catalizador de la transformación. Este estudio Delphi permitió elaborar un marco de prioridades y acciones estratégicas de 10 puntos (tabla 1) destinado a reforzar un modelo asistencial que aborde eficazmente las necesidades sociales identificadas en la práctica clínica diaria.
Decálogo de prioridades y acciones para incorporar los determinantes sociales de la salud (DSS) a la medicina interna
| 1. Incorporar el impacto de los DSS a la práctica de la medicina interna. Reforzar la conciencia institucional y profesional de que los DSS son factores clave en los resultados de salud, especialmente en los pacientes con multimorbilidad y en situaciones vulnerables. |
| 2. Implantar la formación obligatoria sobre los DSS en todos los niveles de la formación médica. Deben incluirse módulos específicos sobre conceptualización, cribado, gestión clínico / social y aspectos éticos de los DSS en los programas de residencia, formación médica continuada y planes de estudio de promoción profesional. |
| 3. Desarrollar e integrar herramientas de cribado electrónicas sistemáticas de los DSS en las historias clínicas electrónicas (HCE). Integrar instrumentos validados en las HCE para una identificación y documentación eficientes de los factores sociales relevantes, garantizando su usabilidad sin aumentar la carga administrativa. |
| 4. Adaptar las guías clínicas y los planes asistenciales a los contextos sociales de los pacientes. Deben elaborarse unas guías clínicas y unos planes asistenciales basados en datos científicos que integren la estratificación del riesgo social en los procesos de toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas para facilitar una asistencia más integral, sensible al contexto y centrada en el paciente. |
| 5. Reforzar los equipos de apoyo interdisciplinarios dentro de los servicios de medicina interna. Ampliar e integrar estratégicamente trabajadores sociales, gestores de casos y profesionales de enlace con la comunidad en los equipos de medicina interna, en coordinación con los servicios de medicina preventiva y salud pública, a fin de reforzar la capacidad del sistema sanitario para abordar eficazmente las necesidades sociales de los pacientes. |
| 6. Mejorar la coordinación de la atención para garantizar que esta se gestione en el entorno más adecuado. Crear modelos asistenciales compartidos entre medicina interna, atención primaria y otras especialidades y servicios sociales para garantizar la continuidad de la atención más allá del hospital. |
| 7. Hacer un seguimiento sistemático del impacto de los DSS y las necesidades sociales y sanitarias de los pacientes. Deben revisarse las estructuras ambulatorias y los planes asistenciales para permitir una identificación eficaz de las necesidades sociales, y facilitar la recogida y el análisis de los datos de resultados de las intervenciones relacionadas. |
| 8. Fomentar una cultura organizativa de sensibilización y responsabilidad con respecto a los DSS. Promover la formación y la sensibilización relacionadas con los DSS para el personal clínico, administrativo y de apoyo, así como para los responsables de la elaboración de políticas, a fin de garantizar una atención basada en la equidad. |
| 9. Promover la investigación aplicada para evaluar las intervenciones relacionadas con los DSS y sus resultados de salud asociados. Fomentar proyectos de investigación para evaluar la eficacia de intervenciones centradas en los DSS y desarrollar indicadores que midan su integración en la práctica clínica y el impacto en los resultados de salud. |
| 10. Incorporar enfoques relacionados con los DSS en la planificación estratégica de las sociedades de medicina interna. La integración de la perspectiva sobre los DSS en la planificación de las políticas asistenciales, los modelos de atención de enfermos crónicos, la hospitalización domiciliaria y los servicios ambulatorios de alta resolución garantiza un enfoque preventivo y orientado a la comunidad. |
DSS: determinantes sociales de la salud; HCE: historias clínicas electrónicas.
En cuanto a los DSS emergentes, los internistas identificaron como los más preocupantes los relacionados con importantes cambios demográficos, ambientales y tecnológicos. El envejecimiento de la población destaca como el principal determinante debido a su asociación con la creciente carga de enfermedades crónicas, el incremento del aislamiento social y los problemas de salud mental en los ancianos. Esta situación compleja exige una asistencia clínica más personalizada y sensible desde el punto de vista psicosocial. También se ha destacado el cambio climático por su papel en la exacerbación de las enfermedades crónicas y la vulnerabilidad creciente en poblaciones con una menor capacidad de adaptación10,11. Además, el auge de la telemedicina y la telepresencia está reconfigurando la prestación de asistencia sanitaria, presentando oportunidades y retos en términos de equidad, acceso y alfabetización digital. Por último, la rápida aparición de la inteligencia artificial plantea importantes dudas respecto a su impacto en los procesos diagnósticos y de toma de decisiones, posicionándola como un nuevo determinante estructural que podría alterar significativamente la relación médico / paciente y los modelos tradicionales de atención12.
Los internistas reconocen que los DSS tienen un impacto crucial en las enfermedades crónicas, la multimorbilidad y las hospitalizaciones. Cada vez hay más datos que demuestran que la evaluación sistemática de los DSS en los pacientes hospitalizados se asocia a mejores resultados, como una reducción de la mortalidad y los reingresos. Un cribado sistemático de los DSS posibilita una identificación precoz de necesidades sociales, una mejor coordinación de la atención y un uso más eficiente de los recursos13–15. Revisiones recientes destacan también la importancia de normalizar los indicadores y de reforzar las evidencias sobre el impacto de las intervenciones relacionadas con los DSS en los resultados de salud16. En línea con estas evidencias, marcos recientes, como los propuestos por el Grupo de Trabajo de la OMS17 y Schneberk et al.18, destacan la importancia de desarrollar metodologías normalizadas e indicadores de calidad para evaluar y hacer un seguimiento sistemático de los DSS en el ámbito hospitalario. A pesar de asumir cierta responsabilidad individual, las barreras estructurales y las dudas éticas limitan una acción efectiva. Existe un consenso firme sobre la necesidad de una formación estructurada en los DSS y modelos multidisciplinares de atención, incluidos los trabajadores sociales y gestores de casos. Estas conclusiones respaldan la inversión institucional y la integración de los DSS en los programas asistenciales a través de una atención compartida entre medicina interna, atención primaria, otras especialidades y servicios sociales a fin de garantizar la continuidad más allá del ámbito hospitalario.
Entre las barreras para una incorporación efectiva de los DSS a la práctica clínica se encuentran el limitado tiempo de consulta, la falta de herramientas validadas de cribado y su integración deficiente en la historia clínica electrónica19. Su aplicación sigue siendo esporádica y depende de la iniciativa individual, con un apoyo organizativo mínimo. La falta de personal de apoyo y las escasas conexiones con los recursos comunitarios amplían aún más esta brecha. Para abordarlo se necesitan herramientas normalizadas, personal formado y estructuras de apoyo. Las estrategias propuestas hacen hincapié en la integración del cribado electrónico de los DSS en la historia clínica, la adaptación de los protocolos clínicos a los contextos sociales de los pacientes y el refuerzo de la capacidad del personal. Existe un consenso firme en cuanto a la necesidad de realizar un cribado sistemático de los DSS durante la hospitalización e impartir una formación específica a los profesionales sanitarios20.
La segunda ronda de consulta confirmó esta tendencia y puso de manifiesto la necesidad de integrar la formación sobre los DSS en todas las etapas de la educación médica, desde los programas universitarios hasta los de formación especializada. Esta integración ayudaría a desarrollar profesionales más sensibilizados respecto a los factores sociales que influyen en la salud. La bibliografía reciente respalda este enfoque, de modo que pone de relieve la importancia de incorporar contenidos sociales y relacionados con la salud, como la bioética, la salud pública y la sociología médica, a la formación médica para abordar los retos estructurales y culturales de la medicina contemporánea21.
El liderazgo de los internistas resulta esencial para avanzar en la integración de los DSS, dada su experiencia clínica y su papel central en los hospitales. Se propone la incorporación de los DSS como indicadores de calidad para institucionalizar su seguimiento y orientar la mejora continua con un enfoque centrado en la equidad. También se destaca el refuerzo de la coordinación con los servicios sociales y la integración de profesionales no médicos en los equipos asistenciales para respaldar un enfoque más integral.
En última instancia, la integración de los DSS debería convertirse en una prioridad estratégica transversal dentro de las organizaciones sanitarias, algo que requiere un fuerte liderazgo institucional, compromiso político y una reforma estructural8,22. Sociedades científicas como la SEMI y la SPMI se encuentran posicionadas para impulsar una estrategia ibérica coordinada, que podría servir de modelo expansible para otras regiones europeas con el objetivo de incorporar los DSS a la práctica clínica y las políticas sanitarias. Con su perspectiva del sistema en su conjunto, los internistas están especialmente capacitados para evaluar el impacto de los DSS en la salud y para orientar las recomendaciones de políticas para las autoridades sanitarias y los responsables de la toma de decisiones.
La optimización del impacto de los DSS requiere políticas de salud que se centren en la prevención y la equidad. Esto incluye la promoción de hábitos de vida saludables para prevenir enfermedades crónicas evitables, como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres, especialmente en poblaciones vulnerables desde el punto de vista socioeconómico23. Resulta esencial garantizar un acceso universal, gratuito y de alta calidad a la atención sanitaria, así como reforzar los sistemas de salud pública e integrar los niveles asistenciales. Las políticas sociales y sanitarias deben alinearse mediante modelos coordinados que compartan liderazgo y financiación para abordar eficazmente las desigualdades en salud. La involucración de los municipios en la planificación urbana es esencial para promover hábitos de vida saludables y proteger a las poblaciones de amenazas ambientales como las olas de calor. La acción por el clima debe integrarse en las políticas de salud pública a través de redes multisectoriales, como el Consejo Portugués de Salud y Medio Ambiente24, que reducen los riesgos medioambientales para la salud, disminuyen la huella ecológica del sector, aumentan la sensibilización, forman a los profesionales sanitarios y refuerzan la resiliencia del sistema frente a las catástrofes relacionadas con el clima25. Además, el uso responsable de las tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial, junto con la alfabetización digital, puede contribuir a reducir las desigualdades en salud y mejorar la capacidad de respuesta de los sistemas a los retos actuales y futuros26.
Por último, conviene reconocer varias limitaciones de este documento de posicionamiento. No se realizaron estimaciones del posible impacto económico o presupuestario, como recursos humanos, formación o adaptación de historias clínicas electrónicas, ya que esto quedaba fuera del ámbito de este estudio. El análisis refleja principalmente la perspectiva de los especialistas en medicina interna, sin aportaciones de otras partes interesadas clave, como enfermería, trabajo social, atención primaria y gestión sanitaria. Por otra parte, no se examinaron las diferencias normativas y estructurales entre España y Portugal, ni siquiera las variaciones en la política social, la interoperabilidad de las historias clínicas electrónicas y los marcos de los servicios de asistencia social, lo que podría influir en la aplicabilidad de las recomendaciones propuestas.
En conclusión, los resultados de este estudio reflejan un claro consenso entre los profesionales de medicina interna sobre la urgente necesidad de incorporar los DSS a la práctica clínica. Proponemos un marco de 10 puntos (tabla 1) que ofrece un práctico decálogo de prioridades para transformar la atención en el ámbito de la medicina interna hacia un modelo más equitativo, integral y sensible a los DSS, con la formación, la organización de servicios, los recursos tecnológicos y la colaboración intersectorial como pilares clave.
Declaración sobre IA generativa y tecnologías asistidas por IA en el proceso de redacciónDurante la elaboración de este trabajo, los autores utilizaron Chat Generative Pre-trained Transformer 4 (GPT-4), un modelo lingüístico desarrollado por OpenAI, para mejorar la redacción y traducción del manuscrito. Tras el uso de esta herramienta/servicio, los autores revisaron y modificaron el contenido según consideraron necesario y asumen la responsabilidad plena por el contenido de la publicación.
FinanciaciónEste artículo no recibió ninguna financiación para la realización de la investigación ni para su preparación.
Conflicto de interesesLos autores declaran que carecen de conflictos de intereses relacionados con el contenido de este trabajo. No obstante, los autores declaran que María Montserrat Chimeno es la actual presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), Luís Duarte Costa es el actual presidente de la Sociedad Portuguesa de Medicina Interna (SPMI), Vasco Barreto es el actual vicepresidente de la SPMI, José Luis Bianchi es el actual tesorero de la SEMI, Javier Moreno Díaz es el actual secretario general de la SEMI, José M. Porcel es el actual vicepresidente 1.° de la SEMI y Pablo Pérez-Martínez es el actual vicepresidente 2.° de la SEMI.
Este artículo ha sido elaborado conjuntamente por Revista Clínica Española (Edición en inglés), Revista Medicina Interna, Revista Clínica Española y publicado conjuntamente por Elsevier España S.L.U. y Sociedad Portuguesa de Medicina Interna. Los artículos son idénticos excepto por pequeñas diferencias estilísticas y ortográficas de acuerdo con el estilo de cada revista. Se puede utilizar cualquiera de las dos citas al citar este artículo.






